Nacional

Un viaje de terror

Buenas noches juan ramón (locutor) ¿como esta? me llamo Javier y es un gusto charlar con ustedes, primero que nada quiero felicitarlo por el programa, de mil la verdad, lo que te estoy por contar me sucedió hace dos años, (lo recuerdo claro por qué era el mundial “2010” me había separado de mi mujer recientemente y en busca de algo más de dinero comencé a trabajar de chofer de larga distancia, un día viernes por la noche me toca salir al estado de guerrero en Acapulco, emprendí el viaje por la ruta de Toluca, por el tramo de “los columpios”, cerca de allí hay un pueblito (allí vive mi mama) iba a una velocidad considerable de 90 km.

No sé en qué momento un búho choca con el parabrisas de mi camioneta (quedando todo astillado), me asusto por el estruendo del impacto y clavo los frenos inmediatamente, oigo que algo se cae en seco, (al frenar de golpe por la inercia de la velocidad derrape varios metros, al hacerlo sentí como la ruedas del automotor aplastaron algo) me bajo apresurado para ver y allí fue grande mi asombro porque vi a un hombre desnudo manchado de sangre.

Después de ver eso (en mi mente me dije que eso no era nada bueno, yo estaba seguro de haber visto un búho no un hombre) me subí rápido a la camioneta yéndome a toda prisa de allí, las manos me temblaban sentía esa sensación que te produce la adrenalina al recorrer todo el cuerpo de uno, trataba de serenarme pero era imposible era un manojo de nervios.

Seguí manejando pero como a los 2 km, la maquina me comenzó a fallar,( las luces titilaban era el sistema eléctrico, eche la culpa por ser un modelo muy viejo) de pronto el automóvil dejo de funcionar quedándome varado en medio de la nada, no se veía absolutamente nada todo era oscuridad, me desespere y gire varias veces la llave con la esperanza de ver si encendía como al tercer intento la camioneta arranco se prendieron las luces y allí vi atónito con mucho terror al mismo hombre todo ensangrentado con la cabeza destruida desnudo a unos 4 metros de mí.

Cerré los ojos y comencé a rezar volviendo abrirlos solo para ver el camino nada más, un trecho adelante me baje en una estación de servicios, me compro un paquete cigarro y me pongo hablar con el muchacho que atendía allí solo para recobrar un poco la calma, (debe ser que me vio muy traumado que me dijo – “oiga hombre que le pasa, esta blanco como una hoja de papel”- ) pasaron 30 minutos ya tranquilo comencé de nuevo el viaje Acapulco, me asuste ya que a la hora de estar de nuevo en la ruta veía como el parabrisas caía desde el techo varios hilos de sangre.

Fue la noche más horrible que tuve en mi vida, manejaba mientras rezaba mentalmente llegue a destino como a las 6 de la mañana, me encontré con mi jefe le conté todo que viví, este solo me reto diciéndome que tenía que hacer por caminos tan desolados y me mando de vuelta para México (DF), regresando a plena luz de día no sé si era sugestión pero por ratos veía en el espejo retrovisor aquel hombre ensangrentado sentado atrás en los asientos, (las visiones eran por milésimas de segundos pero lo veía claramente) no quise volver a mirar y me puse a rezar lo que restaba del viaje.

Al llegar a la empresa me pido el día para descansar, volví a mi casa como a las 23:30, bajo las cosas de la camioneta, subo a mi departamento dirigiéndome al balcón de mi departamento para fumar un cigarro allí estaba disfrutándolo pero algo me inquieto todos los perros de mi cuadra comenzaron a llorar de repente y dirigiéndose en manada para la esquina, vi como un ser encorvado de piel oscura caminaba en cuatros patas, pensé que era un perro mas pero dude, no sé cómo explicar era muy grande para serlo (algo así como de un 1,50 metros).

Al llegar a la empresa me pido el día para descansar, volví a mi casa como a las 23:30, bajo las cosas de la camioneta, subo a mi departamento dirigiéndome al balcón de mi departamento para fumar un cigarro allí estaba disfrutándolo pero algo me inquieto todos los perros de mi cuadra comenzaron a llorar de repente y dirigiéndose en manada para la esquina, vi como un ser encorvado de piel oscura caminaba en cuatros patas, pensé que era un perro mas pero dude, no sé cómo explicar era muy grande para serlo (algo así como de un 1,50 metros).

Al verme, con dificultad trato de caminar hacia mí, abriendo la boca dando gemidos escalofriantes por ratos, grite del susto agarre el arma apunte hacia esa cosa y dispare varias veces pero no salió bala alguna, me espante al ver que esa cosa tomaba forma humaba pudiendo ver con claridad que era aquel hombre que yo había atropellado en la ruta.

No sé qué paso aquella noche me desmaye del espanto mientras veía como aquel hombre se acercaba a mí, me desperté al día siguiente porque un vecino me vino a socorrer, desde ese incidente veo a ese hombre en cualquier vehículo que viaje, me ha traumado tanto que tuve que abandonar mi trabajo por no poder soportar aquellas apariciones detrás mío, la verdad no sé qué hacer ya que sigo padeciendo esto hasta el día de hoy, incluso creo que ya empeoro lo veo por las noches en mi departamento, incluso cuando viene mi hijo a visitarme también lo ve porque varias veces me ha dicho – “papa porque esta ese hombre desnudo en la casa?” – yo creo que es una venganza por parte de ese “nahual” hacia mí por haberlo atropellado.

Extracto de la mano peluda.

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