Nacional

Mi Abuelo

La casa de mis padres, donde me he criado y vivido desde siempre, es una casa grande con techos altos como antiguamente se hacían las casas, los tabiques son gruesos en toda la casa, las habitaciones son amplias y espaciosas.

Cuando era pequeña, tendría 15 o 16 años, siempre cuando terminaba las tareas del colegio me disponía a ver siempre la película de Disney LaBella y La Bestia, me la sabía de memoria pero a mí me encantaba, la veía una y otra vez con mi paquete de palomitas y mi refresquito, así todos los días.

Pero un día cambió la cosa, estaba igual viendo mi película de Disney emocionada, entonces mi padre estaba baldeando (regar) la azotea, entonces me dijo:

-Estoy arriba podando las plantas mientras las riego.
A lo que le contesté:-Vale.

Así que él se fue tranquilamente para la azotea, lo vi desde el sillón subir las escaleras del patio, con su chandal azul como el color del mar, yo mientras seguía viendo la película, entonces no sé cómo me da por mirar hacia la izquierda, al pasillo de las habitaciones y justamente al fondo a la izquierda está la habitación de mis padres.

Entonces fue cuando lo vi, vi a mi padre vestido con traje de chaqueta marrón, sonriéndome y volviéndose a meter en la habitación, yo estaba tan tranquila porque también le sonreí y seguí viendo la película, a los 5 minutos veo a mi padre bajar las escaleras tranquilamente, entonces me recorrió un escalofrío por el cuerpo desde el último pelo de la cabeza hasta la punta del pie y le dije toda decidida a mi padre:

-Pero tú no hace un momento que has estado ahí en la habitación vestido de chaqueta, que rápido te has cambiado.
-No, yo estaba arriba y hasta ahora no he bajado -me respondió.

Lo miro, miro para el pasillo, me levanto con un gran cabreo y me voy directa a la habitación, que no sé por qué estaba cabreada yo, pero iba cabreada, cuando llego a la habitación cual fue mi sorpresa, ¡¡NO HABÍA NADIE!!

Por la tarde noche llegó mi madre que venía de la costura y le comenté lo que me había pasado, entonces sacó una cajita que tenía ella donde guardaba todos sus recuerdos y fotografías cuando éramos pequeños, -aunque yo en esas fotos no salía porque aun no había nacido-, empezó a enseñarme fotos de sus parientes hasta que llegó a la adecuada y dije sorprendida:

-¡¡Mamá, ese es el hombre que vi!!

Estaba vestido tal cual salía en la fotografía, con su traje de chaqueta marrón. Mi madre me miró con cara de asombro y me dijo:

-Ese hombre que viste es tu ABUELO, él no llegó a conocerte el día que naciste,-me dio un vuelco el corazón.

Deduje entonces que al no conocerme vino a verme y al mirarlo me sonrió con una paz que llevaba. Ya no volví a verlo más pues imagino que habrá descansado.

Visítanos:

leyendasdeultratumba.com

Ayúdanos con un clic en los anuncios de nuestro sitio web eso nos serviría de mucho gracias.

Deja tu comentario

Leave a Reply