Nacional

La leyenda del Agave

Fue hace muchas lunas cuando transcurrían épocas de esplendor en la cultura mesoamericana y las impresionantes pirámides eran construcciones erigidas en tributo a las deidades. Cuenta la leyenda que Mayahuel era una diosa, símbolo de la fertilidad de la tierra y nieta de Tzitzimitl, un demonio femenino asociado con las estrellas.

Mayahuel vivía alejada de los demás dioses en compañía de su abuela, quien celosamente la cuidaba en aquellos cielos penumbrosos de tonalidades grises, donde los rayos del sol no eran bienvenidos bajo ninguna circunstancia. Aunque siempre estuvo rodeada por la obscuridad tenía buenos sentimientos y anhelaba en silencio pasar su existencia bajo el resplandor divino.

Motivado por su belleza, Quetzalcóatl se aventuró a visitarla con la intensión de enamorarla y traerla al mundo terrenal. Una vez logrado su objetivo comenzaron los problemas con Tzitztimitl, quien inmediatamente salió furiosa, quien inmediatamente salió furiosa en búsqueda de su nieta acompañada de otros demonios. Consciente de su huida, al sentirse perseguida, Mayahuel decidió convertirse en un árbol de dos ramas para esconderse y pasar desapercibida.

Después de un largo recorrido su abuela, la descubrió en un inmenso campo verde. De inmediato descargó su furia ordenando a uno de sus acompañantes devorarla sin piedad alguna. Sus restos fueron enterrados por Quetzalcóatl, emergiendo en consecuencia como planta del agave, dando vida eterna a la diosa de la fertilidad”

Cabe aclarar que con la Conquista los españoles trajeron a América la técnica de la destilación, así que la leyenda tiene su origen en el pulque, (fermentando elaborado a base de aguamiel) y posteriormente fue asociado con el tequila. Lo que es un hecho es que Mayahuel es parte importante de la historia de éste destilado que toma su nombre del pueblo de Tequila, ubicado en Jalisco.

Deja tu comentario

Leave a Reply