Nacional

Guardianes de la carretera. (Carretera Martínez- Misantla)

Buenas noches a todos, hace mucho que no escribo y hoy me he dado un tiempo para relatarles esta pequeña historia que espero sea de su agrado, voy a cambiar el nombre del personaje principal para mantenerlo en el anonimato.

Es bien sabido por todos ustedes que las carreteras mexicanas están llenas de relatos fantásticos y terroríficos, la historia que hoy les voy a narrar sucedió hace aproximadamente 4 años en la carretera Martínez de la Torre-Misantla en el estado de Veracruz.

Era víspera de día de muertos, y un joven taxista de nombre David se encontraba en su turno de madrugada en las calles de Martínez de la Torre; cuando recibe una llamada de uno de sus clientes habituales pidiendo que lo lleve a la ciudad de Misantla que está a solo una hora de distancia, aunque el camino entre ambas ciudades está lleno de curvas y la neblina que se presentaba en esos últimos días hacia muy peligroso el camino, el joven que no había tenido mucho trabajo esa noche decide llevar a la persona, ya de camino se da cuenta que efectivamente la carretera está llena de neblina pero el, conocedor de la carretera llega sin inconvenientes a su destino.

Deja a su cliente y se da cuenta que ya eran las 3:00 a.m. ya muy cansado piensa en quedarse en casa de un amigo, pero recuerda que este salió de vacaciones y como no tiene otro lugar en donde quedarse emprende el camino de regreso a casa, al poco tiempo de adentrarse en la carretera comienza a darle mucho sueño tanto que reduce la velocidad de su vehículo para no provocar ningún accidente, pero cada minuto que pasa empieza a darle más y más sueño y llega al área de las curvas peligrosas, al pasar por una de ellas siente la presencia de alguien detrás de él, fija la mirada en su espejo retrovisor y para su sorpresa 2 ancianos se encontraban sentados en la parte trasera del taxi, los dos ancianos al verle le sonríen él se exalta pero es tanto su sueño que piensa que talvez son clientes que se encontró en el camino y no lo recuerda por el cansancio.

Pasan los minutos y los ancianos empiezan a platicar con el taxista, ¿Cuál es tu nombre hijito?, mi nombre es David, ¿Y de dónde eres David? De Martínez de la torre señora, pasa el tiempo y los ancianos siguen haciéndole platica al joven taxista, todo esto hace que el taxista se despabile y ponga más atención en el camino ya pasada la zona de las curvas, el taxista empieza a preguntarles también ¿Cuáles son sus nombres? Mercedes y Ernesto responden los ancianos, ¿Y dónde viven? En una casita de madera que esta junto a la carretera hijo. ¿Hacia dónde quieren que los lleve? Vamos a Martínez a visitar a unos parientes que viven en la entrada de la ciudad, ya a poco tiempo de llegar a la ciudad el joven taxista vuelve a sentir mucho sueño, por lo que los ancianos tratan de hacerle más platica, esta vez haciéndole preguntas más personales y alentándolo a que no se duerma, ¡Vamos hijito! decía la anciana no te duermas ya casi llegamos tu esposa e hija están esperándote en casa y tú debes de estar con ellas, el taxista se extraña porque no recordaba haberles dicho a los ancianos que tenía una esposa y una hija pero decide no hacer más preguntas y concentrarse en el camino.

Por fin llegan a la entrada de la ciudad, y el taxista les pregunta dónde quieren que los deje, ellos le dicen: ahí delante está bien, el taxista se da cuenta que es un terreno baldío y les pregunta ¿enserio? Pero ahí no hay nada, a lo que los ancianos responden : si hijito ahí delante hay un camino que da a la casa de nuestros familiares, el joven avanza y justo antes de parar el taxi delante del terreno echa un vistazo al retrovisor y se percata que atrás ya no había nadie, atemorizado mira hacia afuera creyendo que ya habían salido pero era imposible las puertas no se abrieron y fuera no se veía a nadie, un frío recorre su cuerpo comienza a recordar el momento en que vio por primera vez a los ancianos, recuerda que fue justo al pasar una curva donde se encontraban 2 cruces al pie de la carretera, aterrado y ya sin sueño arranca el taxi y llega a toda prisa a su casa, al llegar se percata de que son casi las 4:30 de la mañana, su esposa se encontraba despierta esperándolo le abraza y le cuenta lo sucedido, los dos juntos prenden una veladora y piden por el alma de aquellos dos ancianos que ayudaron a que el taxista no se durmiera y llegara con bien a su casa.

Al otro día David le platica a sus compañeros lo sucedió, los cuales también habían tenido encuentros paranormales pero no de ese tipo en el que un fantasma los ayudara a llegar a su destino, decide regresar por el camino y se encuentra en la curva donde vio a los ancianos, efectivamente como lo recordó la noche anterior después de que desaparecieran, ahí se encontraban las 2 cruces al pie de la carretera una con el nombre de Mercedes y otra con el nombre de Ernesto, decide averiguar con los pobladores de la zona si conocían a los ancianos, estos le dicen que eran una pareja de ancianos que vivían en una choza cerca del camino los cuales murieron cuando intentaban cruzar la carretera por culpa de un camionero ebrio muchos años atrás, David dio con la choza pero no tuvo el valor de entrar, solo regreso a las cruces y dando gracias coloco una rosa en cada una de ellas, rezo un poco y emprendió de nueva cuenta su camino a casa.

Christofer De los santos.

Espero que las haya gustado el relato comenten si han tenido alguna experiencia similar saludos.

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